IAG, el grupo de aerolíneas integrado por Iberia, British Airways (BA), Vueling y Aerlingus, cree que en la segunda mitad del año se producirá un crecimiento “robusto” a medida que más población se haya vacunado contra el coronavirus y asegura que está a punto para poner en el mercado la capacidad necesaria.
Pero cree que antes será necesaria una acción coordinada de los gobiernos para crear “corredores de viaje sin restricciones entre países con programas de vacunación exitosos y protocolos de pruebas eficaces, como Reino Unido y EEUU”, según planteó ayer el consejero delegado del holding, Luis Gallego. El ejecutivo también exigió que se permitan usar test baratos y simples; personal suficiente y tecnología sin contacto en controles de fronteras, y el certificado digital para acreditar la vacunación o haber superado un test.
“Una reactivación segura de los viajes es posible, como lo demuestran las evidencias científicas”, añadió. IAG operó en torno al 20% en el primer trimestre y no espera pasar del 25% en el segundo; a partir de julio no existen previsiones. El grupo hispano británico; como el resto del sector, tiene depositadas sus esperanzas en el próximo verano con el objetivo de comenzar a generar caja y de dejar atrás la sangría económica que sufre desde marzo de 2020.
El último trimestre no fue una excepción. IAG perdió 1067 millones, un 37% menos de un año atrás, gracias a que los carros excepcionales han pasado de restarles 1325 millones a arrojar un saldo positivo de 65 millones. No obstante, las pérdidas operativas antes de atípicos llegaron a 1.135 millones (+112%). En Bolsa, IAG se anotó ayer un 2,6% y tiene una capitalización de 12.150 millones.
La deuda neta siguió escalando a finales del primer trimestre se situó en 11.564 millones, un 18% más que solo tres meses antes. IAG firmó entre enero y marzo préstamos no vinculados a aeronaves por 3600 millones de euros, a los que se añaden 1.755 millones de dólares en la línea de crédito renovable para British Airways, Iberia y Air Lingus. Su liquidez al cierre del trimestre era de 10.500 millones de euros.
Aunque controlada, la situación del grupo se está grabando y por ello la cotizada advirtió de que si se presentase “escenarios pesimistas más graves de los considerados, tendría que poner en marcha nuevas medidas de mitigación”. También requerirá “financiación adicional” a la que tiene garantizada: “El grupo no puedo asegurar que vaya a poder conseguir financiación adicional, si la necesita”.
Sobre la compra de Air Europa, anunciada en noviembre de 2019 y cuyo último precio fue pactado en 500 millones, el consejero delegado de Iberia, Javier Sánchez Prieto, aseguró que seguirá negociando con la Sepi y Competencia para “tener el visto bueno” en el segundo semestre. Sánchez-Prieto dijo que la Sepi no tiene ahora ninguna participación en Air Europa y aseguró desconocer las condiciones del préstamo de 450 millones.
Las aerolíneas pasaron ayer al ataque y a varias bandas contra Aena por su propuesta para elevar las tasas que cobra a las aerolíneas por pasajero en un 5,5% y forma acumulada en el periodo 2022-26.
Precisamente ayer, la asociación de transporte aéreo internacional, calificó de “irresponsable” en la venta de las tasas en España por qué “dañará la recuperación económica y el empleo”.
“El operador aeroportuario podría reducir sus tarifas en un 4%; proponer un aumento del 5,5%, es nada menos que irresponsable”, afirmó el director general de la patronal de las aerolíneas, Willie Walsh, antecesor de Gallego en IAG. Walsh emplazó a la Dirección General de Aviación Civil a “rechazar inmediatamente la solicitud” de Aena, a quien emplazó a ser más eficiente: “Sus costes no son los más baratos”.
Aena justificó el incremento de tasas por las inversiones reguladas de 2250 millones de euros y por la asunción de nuevos costes con los de la seguridad física. La CNMC deberá revisar la propuesta de Aena y aprobar el texto final.
