Sabadell pone el listón de rentabilidad en el 6% y anticipa ajustes de plantilla
González-Bueno digitalizará el negocio ‘retail’ y se centrará en la banca de empresas. Con este plan prevé ganar 670 millones y obtener un ahorro de costes de 100 millones.
César González-Bueno, consejero delegado de Sabadell, presentó ayer a los inversores su plan estratégico. Lo hizo en formato telemático desde Barcelona.
La hoja de ruta no contempla fusiones, sino un futuro en solitario La cotización, que acumula una subida del 50% desde que en noviembre Sabadell rompió las negociaciones de fusión con BBVA, cayó un 6,54% El jueves había subido un 3,3%.
El objetivo del plan es incrementar la rentabilidad Rote por encima del 6% (en términos de ROE sería del 5%). Se trata de un nivel muy superior al 1,25% actual, pero insuficiente para cubrir el llamado coste de capital, que ronda el 8%-10%, aunque más de lo esperado por el mercado.
Beneficio de 670 millones. Eso significa que el beneficio estimado para 2023 sería de 670 millones de euros. Es decir, las acciones de banco Sabadell tardará tiempo en recuperar el nivel de ganancias pre-Covid (en 2019 ganó 768 millones de euros).
“Son unos objetivos realistas teniendo en cuenta que sólo tenemos dos años y medio para conseguirlos y que las transformaciones profundas llevan su tiempo”, explicó González-Bueno. “Sin duda aspiramos a cubrir el coste del capital, pero no es objetivamente posible alcanzar una rentabilidad superior al 6% en dos años y medio”, añadió.
Sabadell se ha basado en un escenario macroeconómico conservador, que contempla un euribor al 0,34% en 2023.
Para alcanzar dicha rentabilidad, el banco considera imprescindible reducir sus costes de manera agregada en 100 millones a lo largo del periodo. Algunos analistas consideran esta meta poco ambiciosa. “Estamos abocados a intentar explotar todas las vías de reducción de costes. Incluido revisar el número de empleados, admitió el consejero delegado.
Los detalles se anunciarán tras el verano y se ejecutarán, como tarde, en el primer semestre de 2022. Se financiará con las plusvalías latentes de su cartera de renta fija, que rondan los 1.100 millones.
A finales de 2020 el banco realizó un programa de 1.800 prejubilaciones que se cubrió íntegramente.
Partiendo de los ahorros logrados con dicho plan, la cifra de bajas en esta ocasión podrían superar los 1.200 trabajadores. El banco eludió cuantificar el alcance del proceso.
El plan estratégico no contempla vender TSB, que acumula 500 millones de euros en pérdidas en tres años, pero que ha empezado a dar los primeros signos de cambio de tendencia. “Los únicos negocios irrenunciables son los que tenemos en España, lo cual no significa que tengan que venderse los internacionales. No hay ahora ningún plan de desinversión porque tenemos capital suficiente para ejecutar este plan”, señaló el consejero delegado.
Sabadell va a centrarse más que nunca en su especialidad de siempre, la banca de empresas. Su cuota de mercado en este segmento es del 12% Según sus propios datos, un 40% de las empresas españolas tiene cuenta abierta en Sabadell. El objetivo es consolidar esta posición y aumentar el volumen de actividad, manteniendo su rentabilidad, que es superior a la del segmento minorista.
El banco ayudará a empresas y asociaciones a captar el máximo posible de los fondos europeos que lleguen a España. Según sus cálculos, cada euro de estos fondos se puede multiplicar por 3 o por 4 gracias a la inversión privada y a la financiación bancaria. “Con un modelo bueno de riesgos, los fondos europeos van a hacer crecer mucho el negocio de empresas”, afirmó Carlos Ventura, máximo responsable de este área
Nueva banca minorista. En banca retail, la transformación será total. El banco quiere operar con un modelo 100% digital en cuentas corrientes, préstamos al consumo y pagos. Y con un modelo mixto de distribución en hipotecas, productos de ahorro de inversión y seguros. “Nadie ha acertado hasta ahora con la fórmula para transformar un banco con legacy (red comercial y estructura de personal elevada) en un banco digital. Y eso es lo que vamos a intentar”, explicó el consejero delegado.
La cúpula de Sabadell no dejó claro si retomará la política de dividendos este año. En 2020 fue el único banco cotizado español que renunció a retribuir a los inversores
El plan incluye una reserva del 30% del capital para cubrir posibles pagos, porque la normativa bancaria exige dotar la media de los dividendos pagados en los tres últimos años. No se trata, por tanto, de ningún objetivo de pay out.
González-Bueno considera “no acertado” por parte del Gobierno poner en relación las retribuciones de los banqueros con la oleada de recortes de plantilla que vive el sector. “Es cierto que son sueldos altos, pero es poco afortunado relacionar que si cobras mucho no puedes realizar ajustes laborales que son necesarios para el banco. Podría parecer que los banqueros pueden ganar menos sin esos ajustes”, dijo.
El plan no convence en Bolsa y el valor cae un 6,54%
Los inversores reaccionaron con fuertes ventas a la presentación del plan estratégico de Sabadell. Las acciones de la entidad restaron el 6,54%, al cerrar en 0,63 euros. El desplome se produjo con un alto volumen de negocio: cambiaron de manos 79,98 millones de títulos, casi el doble que la media diaria del año.
La hoja de ruta de Sabadell coincidió con un momento de bonanza para el valor en Bolsa española, ya que el valor atesora una subida del 78,31% en lo que va de año, la más elevada del Ibex 35 y la segunda más alta del índice paneuropeo Stoxx 600. Hasta el jueves, Sabadell era el mejor de este índice en el año, con un alza del 90,79%. Además, los bajistas estaban en retirada en el valor. El último movimiento tuvo fecha del jueves, cuando Samlyn redujo su posición corta del 0,69% al 0,52% del capital.
Algunas casas de análisis bursatil hoy se mostraron recelosas respecto al plan, como Alantra, que no espera grandes sorpresas derivadas de la nueva estrategia, “que nos parece optimista, particularmente en márgenes”.
O también Jefferies, que cita a un decepcionante plan de ahorro de costes.
Pero, en realidad, la hoja de ruta de precio de acciones en el banco Sabadell causó reacciones encontradas. En Renta 4 destacan que es continuista con la política de recuperar rentabilidad, con programas de eficiencia y digitalización. Consideran que “los objetivos no son ambiciosos y, por tanto, resultan alcanzables”, de tal manera, que no descartan revisiones al alza de estimaciones.
En Citi, califican la estrategia de “sensata y creíble”.
Un plan estratégico de transición
Banco Sabadell ha presentado un plan estratégico que culminará en 2023 que, realmente, es un plan de transición a la espera de que la organización se transforme y la economía ayude a recuperar tasas de rentabilidad pérdidas en los últimos años.
En palabras del consejero delegado, César González-Bueno, “dos años y medio de tiempo es un periodo corto”, pero el objetivo es dar un vuelco a la organización poniendo el acento en banca de empresas y corporativa y que la unidad de banca de particulares se especialice digitalmente en los servicios de menor valor añadido para los clientes y mantenga un modelo mixto (digital y presencial) para el resto.
Como reconocía González-Bueno, todo está ya inventado y de lo que se trata es de conseguir que el ritmo de adaptación a la realidad de la actividad bancaria se haga lo antes posible.
El banco Sabadell tiene claro que su negocio esencial está en España y que sus aventuras internacionales (México y TSB en el Reino Unido), aunque por el momento no piensa en desprenderse de ellas, no son definitorias del futuro del banco.
Pymes. Y dentro de España su fortaleza está en el negocio de pequeñas y medianas empresas, donde afirman tener una cuota del 40%, en banca corporativa, “negocio en el que la rentabilidad es muy elevada”, y en menor medida en la banca de particulares, segmento en el que se va a hacer banca completamente digital para cuentas corrientes, créditos al consumo y medios de pago, desarrollando un modelo mixto para el resto de productos, como los re cursos fuera de balance y los créditos hipotecarios, donde consideran que los clientes necesitan mayor asesoramiento.
El plan establece que a finales de 2023 el Rote se sitúe en torno al 6% (desde el 1,25% actual) y que ello se consiga gracias al crecimiento de los ingresos de forma tímida, al margen antes de provisiones por encima del 2,5% sobre activos ponderados por riesgo, frente al 2,1% actual, y a un nuevo ajuste de costes cifrado en 100 millones, que el consejero delegado no quiso detallar. Aunque sí aceptó que habrá una nueva reducción de plantilla y de la red de oficinas.
Para financiar parte de este ajuste el banco volverá, como hizo el año pasado, a vender a la vuelta del verano parte de su cartera de renta fija y será entonces cuando proceda a proponer la salida de personal que llevaría a cabo en la última parte del ejercicio o en el primer trimestre de 2022.
González-Bueno no avanzó nada sobre la política de dividendos en los próximos dos años y medio, señalando que por exigencias regulatorias el banco tiene que reservar la media de los dividendos pagados en los tres años anteriores y que ello viene representar en torno al 30% de los beneficios que esperan alcanzar. El pay out se decide teniendo en cuenta las orientaciones del BCE en materia de dividendos.
No parece que el supervisor vaya a abrir mucho la mano en general, su mensaje reiteró la necesidad de que los bancos sean extremadamente prudentes en este terreno y tampoco en concreto con opiniones de acciones del banco Sabadell, que en 2020 apenas registró beneficios.
Los responsables del banco se muestran relativamente optimistas respecto al alcance de la recuperación de la actividad y del papel que jugarán los fondos europeos de reconstrucción y estiman que el coste del crédito se situará al final del periodo en el 0,45% (ahora está en el 0,55%), por lo que no necesitarán hacer provisiones extraordinarias. No obstante, no esperan que se pueda liberar parte de las provisiones ya efectuadas, aunque cifran en el 5% la tasa de morosidad al final de 2023.Sueldos. El conflicto abierto por el Gobierno al unir la cuestión de los sueldos, elevados, de los banqueros con los procesos de ajuste de plantilla, es para el consejero delegado de la entidad “un error”, porque une dos cosas de distinta naturaleza. “Los sueldos de los banqueros son de los más regulados”, porque el regulador europeo ha diseñado un marco y porque los pro pone una comisión del consejo que debe estudiarlos para que sea la junta de accionistas quien los fije. González-Bueno reconoce que son remuneraciones superiores a la media nacional y que podría ser objeto de discusión su cuantía, pero que no tiene nada que ver con la situación de la banca. Se puede discutir si conviene o no hacer reestructuraciones en la banca, y su alcance porque lo que parece evidente es que el sector debe reducir costes para poder seguir siendo rentable.
