La rotación de las compras de los inversores hacia los sectores muy castigados por la pandemia ante las expectativas de aceleración del ciclo económico favorece a la Bolsa española, la inflación centra el interés en las predicciones del Ibex 35.
La cotización del Ibex cerró ayer la última sesión de febrero en 8.225 puntos, tras subir un 6,03% en el mes, el mejor resultados entre los principales índices europeos. Once de los valores que integran el índice de referencia español vistos en el mercado continuo del Ibex se han revalorizado entre el 10,68%, y el 37,98% en el periodo.
El análisis bursátil realizado nos indica que las ganancias del resto de estos indicadores en Europa han oscilado, entre el 5,92% del Ftse Mib de Milán y el 1,19% del Ftse 100 de Londres. En Wall Street, el Dow Jones se anotó un ascenso mensual del 3,73%, hasta 30.932 puntos; el S&P 500, del 3,17%, hasta 3.811 puntos; y el Nasdaq, del 1,48% hasta los 13.192 puntos, Febrero también ha sido bastante fructífero para dos de las bolsas asiáticas más importantes.
El índice selectivo de la Bolsa española se ha favorecido por la rotación de las apuestas de los inversores hacia los sectores muy castigados por la pandemia: los afectados por las restricciones a la movilidad y los cierres de la economía con los que las autoridades respondieron a la crisis sanitaria, es decir, los de consumo discrecional y los más sensibles al ciclo económico.
Este movimiento arrancó el 9 de noviembre, con las primeras noticias sobre la alta efectividad de las vacunas contra el Covid-19 que desarrollaban Pfizer y BionTech en fase 3. Tras un parón en rally que se prolongó durante dos meses y medio por la incertidumbre política en EEUU y por las dudas sobre los programas de vacunación, especialmente en Europa, en las últimas semanas el mercado ha reforzado sus expectativas sobre una aceleración de la recuperación clínica.
El camino para el optimismo se ha visto allanado por el barrido del Partido Demócrata en la Casa Blanca y el Congreso estadounidense, que apunta en la dirección de una avalancha adicional de estímulos para la primera economía mundial ( se espera la inminente aprobación de un paquete de 1,9 billones de dólares), y el progreso en los planes de inmunización química de la población mundial.
También ha ayudado la campaña de resultados empresariales del cuarto trimestre en EEUU, la más relevante para los mercados, que se ha saldado con unas cifras mucho mejores de lo esperado. El beneficio por acción de las compañías del S&P 500 creció en torno al 5% cuando se previo una caída del 8,8%.
